Extraído de http://www.prensadefrente.org/pdfb2/index.php/a/2010/12/08/p6183
Si ud. apoya el “modelo” nacional y popular, no quiere hacerle el juego a la derecha y se comete un crimen político o por represión a la protesta social bajo el gobierno de Cristina, tenga presente estas diez recomendaciones sobre cómo proceder para ser un militante leal a la memoria y el legado de Néstor Kirchner:
1- Espere a ver los cables de la agencia oficial o los programas de 678, allí se marcará la línea discursiva correcta.
2- Si por los medios oficiales aún no se dio ninguna versión convincente, guarde silencio, esquive el tema con sus amigos, no publique nada al respecto en su blog. Minimice la noticia todo lo que pueda. Los medios que defienden el “modelo” buscarán durante esas primeras horas otras novedades para la primera línea informativa, o si no, apelarán al Fútbol para Todos o a los encuentros de la militancia del Chivo Rossi o el Chino Navarro bajo la consigna “Néstor, esto es para vos”. Así, el hecho se irá minimizado en sus repercusiones políticas con el pasar del tiempo.
3- Si aún así el tema persiste instalado en el interés social, recomendamos seguir los siguientes pasos:
4- Ante el crimen consumado, la culpa siempre la tiene otro. Siempre habrá un gobernador, burócrata sindical, jefe policial de distrito, hacia quien “tercerizar” la responsabilidad. Cristina sólo sería responsable si matara ella directamente a alguien con sus propias manos en la Quinta de Olivos, pero nunca si lo hicieran sindicalistas cercanos, gobernadores oficialistas o policías a cargo de su Ministro de Seguridad y Justicia.
5- Buscar voces oficialistas que digan lo necesario, sin importar la realidad. Tener a mano declaraciones de Juan Cabandié (“a la Unión Ferroviaria la maneja Duhalde”), de la propia Cristina (“Gracias Gobernador”, a Insfrán un día después de los asesinatos en Formosa) o Felipe Yapur (“un vecino dice que disparó la Metropolitana”).
6- Echar a rodar rápidamente la teoría conspirativa, siempre hay alguien más pior que los propios asesinos y responsables: Duhalde es peor que Moyano, el tucumano Bussi es peor que Insfrán, Macri es peor que Aníbal Fernandez (bueno, no importa, dígalo así por ahora, después vemos…). En última instancia, apele a la presencia de “infiltrados”. Pueden ser de Quebracho, FARC, Narcotraficantes o Servicios, o todo junto. Siempre sirve y alguno seguro lo reproduce en su blog. Todos ellos, por supuesto, buscan un hecho destituyente para derrocar a Cristina. Recuerde, éstos atacan al PO, a los tobas o a los villeros, por ser funcionales a la derecha (¿?).
7- Hablar de “incidentes” o “hechos desgraciados”, pero no de “represión”. Decir “muertes” pero no “asesinatos” y mucho menos “crímenes”. Tener a mano un comunicado de La Cámpora que hable de “repudiar la violencia” y de la “solidaridad con los familiares”, mientras reafirma el aval al gobierno nacional y su decisión de “no reprimir la protesta social” (sí, no importa, repítalo así nomás).
8- Identifique a los familiares de las víctimas más proclives a ser convocados por el gobierno y para que Cristina pueda recibirlos. Prometerles “justicia”, “comisión investigadora”, “últimas consecuencias”… Con el tiempo, ofrecerles una fundación que lleve el nombre de las víctimas.
9- Si se va a hablar del jefe de las fuerzas represivas del Estado Nacional y hombre fuerte del gobierno, Aníbal Fernández, cierre filas contra los que hablan de su pasado duhaldista y su responsabilidad en los crímenes de Kosteki y Santillán. En cambio destaque que es amigo de los blogueros K, que usa remeras copadas contra Clarín y va a los recitales del Indio Solari. Prohibido hablar de los hechos recientes de la Federal como el asesinato del chico Rubén Carballo en un recital, o de la zona liberada en Barracas para el asesinato de Mariano Ferreyra. La impunidad en esos casos es porque se investigó y no se encontró nada, no porque hay encubrimiento y aval político de parte del Ministro y el gobierno. El que dice eso, ya saben a quién le hace el juego…
10 -Por último, busque declaraciones de Estala Carlotto y Hebe de Bonafini y organice un buen festival por los Derechos Humanos. Si es posible en Plaza de Mayo. Mejor con artistas latinoamericanos. Importante: llevar banderas del Pañuelo Blanco.
Somos un grupo de vecinos movilizados para debatir y accionar sobre la realidad social de Villa Carlos Paz. Promovemos una cultura de protagonismo ciudadano y compromiso comunitario, basada en que las personas tomen sus asuntos comunes en sus propias manos y en reestablecer los lazos sociales entre los vecinos.
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miércoles, 8 de diciembre de 2010
domingo, 5 de diciembre de 2010
La micro-ética
Esta sociedad del espectáculo nos impele a que nuestra atención y nuestro juicio se dirija a aquello que nosotros hemos creado de manera alienante y ahora se nos presenta como algo extraño y autónomo, como si se hubiera creado a sí mismo.
Así pasa, por ejemplo, con los casos de corrupción en el ámbito político, morbosamente reproducidos por los mass media. Se nos insta a que nos escandalicemos porque tal político recibió un sobre por votar tal ley favorable a determinado grupo de intereses. Esto tiene el doble efecto de que opinemos sobre la parte y no sobre el todo (el régimen político en el cual la corrupción es inherente no por la calidad moral de sus integrantes, sino por su misma estructura, que sirve a un sistema social donde una minoría explota a la mayoría), y que tengamos la mediocre satisfacción de erigirnos en jueces y verdugos de los corruptos expuestos por la cámara mediática, en vez de dirigir la mirada a otra parte: a nosotros mismos.
Obviamente, se puede hacer muchísimo más mal a la sociedad desde una posición de poder que desde la posición de persona común. Sólo a un nivel muy abstracto puede compararse la corrupción del funcionario y la coima a un policía para que no nos cobre una multa. La macro-corrupción y la micro-corrupción no pueden juzgarse de la misma manera, desde la super-ética kantiana del imperativo categórico. Pero eso no es excusa para ignorar la micro-corrupción y para no trabajar por una micro-ética, la ética de la vida cotidiana. Una ética para personas reales, de carne y hueso, con sus limitaciones y sus defectos.
Este artículo trata esa cuestión:
Micro ética o la modificación consciente de la vida cotidiana
Así pasa, por ejemplo, con los casos de corrupción en el ámbito político, morbosamente reproducidos por los mass media. Se nos insta a que nos escandalicemos porque tal político recibió un sobre por votar tal ley favorable a determinado grupo de intereses. Esto tiene el doble efecto de que opinemos sobre la parte y no sobre el todo (el régimen político en el cual la corrupción es inherente no por la calidad moral de sus integrantes, sino por su misma estructura, que sirve a un sistema social donde una minoría explota a la mayoría), y que tengamos la mediocre satisfacción de erigirnos en jueces y verdugos de los corruptos expuestos por la cámara mediática, en vez de dirigir la mirada a otra parte: a nosotros mismos.
Obviamente, se puede hacer muchísimo más mal a la sociedad desde una posición de poder que desde la posición de persona común. Sólo a un nivel muy abstracto puede compararse la corrupción del funcionario y la coima a un policía para que no nos cobre una multa. La macro-corrupción y la micro-corrupción no pueden juzgarse de la misma manera, desde la super-ética kantiana del imperativo categórico. Pero eso no es excusa para ignorar la micro-corrupción y para no trabajar por una micro-ética, la ética de la vida cotidiana. Una ética para personas reales, de carne y hueso, con sus limitaciones y sus defectos.
Este artículo trata esa cuestión:
Micro ética o la modificación consciente de la vida cotidiana
viernes, 19 de noviembre de 2010
Villa Carlos Paz: un pantallazo general
¿Qué es lo que pasa en Carlos Paz y por qué pasa?
Esta carta publicada en la edición 391 del Semanario Bamba nos da una buena punta de arranque.
http://www.bambacarlospaz.com.ar/391-2010/correo_lector.htm
Carlos Paz, dirigida por el absurdo
Si Carlos Paz es una ciudad que vive del turismo, ¿por qué absurdo se la está destruyendo de todas las formas posibles?
Es absurdo y hasta imposible pensar que se haya votado la ley de bosques que se aprobó, que en realidad es «la ley del desmonte» o «ley de los ruralistas» como se la llama entre los ambientalistas. Todas las excusas que se han dado para justificar el voto positivo me parecieron infantiles y sin fundamentos. Sabemos que al lesionar los bosques naturales, lesionamos seriamente las cuencas hídricas; los incendios intencionales, el desmonte y la sojización generalizada, paulatinamente están transformando a la provincia en un desierto.
El río San Antonio, uno de los puntos de atracción turística, transformado en un hilo de agua, ya perdiendo el encanto de antaño. La fuente que alimenta el lago San Roque se achica progresivamente, sus aguas contaminadas lo hacen peligroso para la salud. A este paso, a otro punto de atracción turística, le queda muy poca vida útil. Como un absurdo más, la voracidad empresarial inmobiliaria, en sociedad con algunos funcionarios, piensan en el Puerto San Roque como una salvación, no para los ciudadanos de Carlos Paz, sino para ellos, que nos van a robar unas cuantas hectáreas del perilago para sus negocios inmobiliarios.
Con fondos aportados por los pool sojeros, se construyen inmensos mamotretos de cemento; los sojeros, además de contaminar el ambiente con glifosato y otros agroquímicos de malignidad comprobada, intoxican la ciudad con cemento, la están transformando en una ciudad dormitorio. Ya es imposible apreciar la belleza de las montañas, otro punto de atracción turística, porque hasta allí se está edificando. Todo lo hacen en complicidad con algunos grupos inmobiliarios y arquitectos locales, la distracción de algunas autoridades municipales.
Todos estos absurdos están contribuyendo a la pérdida de la identidad y de la capacidad turística; muchos viven del turismo, ya sea en forma directa o indirecta y se ven perjudicados por este accionar maligno. Los hoteleros y sus empleados, restaurantes, taxistas, comerciantes en general, etcétera, ven disminuir sus ingresos en forma progresiva a causa de esta pérdida de la identidad turística, se atrae cada vez en mayor número el turismo de fin de semana.
Como broche de oro, para profundizar la decadencia de Carlos Paz que le causan los absurdos, en una zona aledaña a un lugar donde se juntan hasta 400 niños para desarrollar sus juegos y en cercanía a una zona poblada (Sol y Río), se está instalando una estación de transformadores con todo el riesgo y daño que ello causará. Es indudable que detrás de esta conducta descabellada hay un suculento negocio inmobiliario sin importar los daños que causará.
A Carlos Paz se la está tapando con cemento, no hay lugar donde no se esté levantando una torre, en algo deben invertir la fortuna ganada con la soja. Se está matando la gallina de los huevos de oro, el agua es escasa, al gas hay que medirlo, las cloacas son deficitarias, hay serios inconvenientes para conseguir un banco en las escuelas, el Hospital Municipal no cumple con las demandas de salud ni de la población estable, menos del turismo, ya no hay paisaje visible, etcétera; pero se sigue por todos los medios tratando de atraer negocios inmobiliarios.
¿Hasta cuándo vamos a seguir tolerando este desmanejo intencional de la cosa pública, este avasallamiento de la naturaleza? El turismo debe ser considerado de interés municipal para así proteger todos los factores que influyen en su éxito.
Miguel Ángel Paoli
Esta carta publicada en la edición 391 del Semanario Bamba nos da una buena punta de arranque.
http://www.bambacarlospaz.com.ar/391-2010/correo_lector.htm
Carlos Paz, dirigida por el absurdo
Si Carlos Paz es una ciudad que vive del turismo, ¿por qué absurdo se la está destruyendo de todas las formas posibles?
Es absurdo y hasta imposible pensar que se haya votado la ley de bosques que se aprobó, que en realidad es «la ley del desmonte» o «ley de los ruralistas» como se la llama entre los ambientalistas. Todas las excusas que se han dado para justificar el voto positivo me parecieron infantiles y sin fundamentos. Sabemos que al lesionar los bosques naturales, lesionamos seriamente las cuencas hídricas; los incendios intencionales, el desmonte y la sojización generalizada, paulatinamente están transformando a la provincia en un desierto.
El río San Antonio, uno de los puntos de atracción turística, transformado en un hilo de agua, ya perdiendo el encanto de antaño. La fuente que alimenta el lago San Roque se achica progresivamente, sus aguas contaminadas lo hacen peligroso para la salud. A este paso, a otro punto de atracción turística, le queda muy poca vida útil. Como un absurdo más, la voracidad empresarial inmobiliaria, en sociedad con algunos funcionarios, piensan en el Puerto San Roque como una salvación, no para los ciudadanos de Carlos Paz, sino para ellos, que nos van a robar unas cuantas hectáreas del perilago para sus negocios inmobiliarios.
Con fondos aportados por los pool sojeros, se construyen inmensos mamotretos de cemento; los sojeros, además de contaminar el ambiente con glifosato y otros agroquímicos de malignidad comprobada, intoxican la ciudad con cemento, la están transformando en una ciudad dormitorio. Ya es imposible apreciar la belleza de las montañas, otro punto de atracción turística, porque hasta allí se está edificando. Todo lo hacen en complicidad con algunos grupos inmobiliarios y arquitectos locales, la distracción de algunas autoridades municipales.
Todos estos absurdos están contribuyendo a la pérdida de la identidad y de la capacidad turística; muchos viven del turismo, ya sea en forma directa o indirecta y se ven perjudicados por este accionar maligno. Los hoteleros y sus empleados, restaurantes, taxistas, comerciantes en general, etcétera, ven disminuir sus ingresos en forma progresiva a causa de esta pérdida de la identidad turística, se atrae cada vez en mayor número el turismo de fin de semana.
Como broche de oro, para profundizar la decadencia de Carlos Paz que le causan los absurdos, en una zona aledaña a un lugar donde se juntan hasta 400 niños para desarrollar sus juegos y en cercanía a una zona poblada (Sol y Río), se está instalando una estación de transformadores con todo el riesgo y daño que ello causará. Es indudable que detrás de esta conducta descabellada hay un suculento negocio inmobiliario sin importar los daños que causará.
A Carlos Paz se la está tapando con cemento, no hay lugar donde no se esté levantando una torre, en algo deben invertir la fortuna ganada con la soja. Se está matando la gallina de los huevos de oro, el agua es escasa, al gas hay que medirlo, las cloacas son deficitarias, hay serios inconvenientes para conseguir un banco en las escuelas, el Hospital Municipal no cumple con las demandas de salud ni de la población estable, menos del turismo, ya no hay paisaje visible, etcétera; pero se sigue por todos los medios tratando de atraer negocios inmobiliarios.
¿Hasta cuándo vamos a seguir tolerando este desmanejo intencional de la cosa pública, este avasallamiento de la naturaleza? El turismo debe ser considerado de interés municipal para así proteger todos los factores que influyen en su éxito.
Miguel Ángel Paoli
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