lunes, 23 de julio de 2012

Por Danilo Castelli

En Carlos Paz hay talleres textiles clandestinos, con personas trabajando en condiciones de semi-esclavitud. Si bien este modelo de tercerización es aprovechado por marcas de ropa en todo el mundo, en Carlos Paz la provisión de mano de obra a este trabajo humillante es posibilitada por un modelo económico local donde la mayoría de las familias trabajadoras deben sacar lo máximo posible de los dos meses de temporada y rebuscársela el resto del año.
http://carlospazvivo.com/carlos-paz/ciudad/10642-textiles-clandestinos-en-carlos-paz

sábado, 21 de julio de 2012

Está en marcha la primera hemeroteca pública de Villa Carlos Paz

El grupo Huellas de la Historia, la Fundación Ciudadanos 365, la revista guiARTE en la cultura, y el Centro Vecinal de barrio El Cu Cú comenzaron esta semana con los primeros trabajos para la creación de la primera hemeroteca pública de Villa Carlos Paz.

http://www.lajornadaweb.com.ar/esta-en-marcha-la-primera-hemeroteca-publica-de-villa-carlos-paz/

viernes, 20 de julio de 2012

Campito de Bustos. Carta abierta al señor Intendente Esteban Avilés


Por Vecinos Autoconvocados en defensa de El Campito de Bustos
Desde hace un tiempo organizaciones ambientales y vecinos del Sur de nuestra ciudad venimos alertando sobre las consecuencias diarias y potenciales del avance urbanístico sobre uno de los espacios que han logrado conservar la presencia de numerosas especies que pertenecen al bosque nativo de la región. Ese lugar, popularmente conocido como «El campito de Bustos», resguarda la presencia de varios algarrobos cuya edad, en determinados casos, supera largamente el siglo de existencia.
Pero no sólo su importancia radica en su valor ambiental. También lo es por la riqueza de su legado histórico. En 1896, una extensión de territorio que iba desde el actual barrio de Las Rosas Centro hasta los límites de Sol y Río, y del río San Antonio hasta los puntos más elevados de las Sierras Chicas, fue donada al señor Cruz Palacios por las hermanas Francisca y Tránsito Tissera en agradecimiento a los servicios prestados como capataz en su propiedad rural. Una vez en poder de las mismas, Palacios construyó las primeras viviendas que permitieron el inicio del proceso de poblamiento definitivo de la zona Sur de nuestra localidad. Allí, se dedicó a las actividades rurales, sembrando maíz y criando animales para la supervivencia de su grupo familiar. Asimismo, construyó un cortadero de ladrillos que le brindó trabajo a la peonada que se había asentado en la zona.
Por otra parte, una fracción de estas tierras fue transferida en 1903 por parte de Cruz Palacios a Carlos N. Paz para la construcción de la toma de su canal, el cual construyó entre 1904 y 1906, siendo el primer antecedente de una obra de infraestructura que posibilitaba, además del riego, agua corriente para las casas que el propietario de la Santa Leocadia iba erigiendo en su propiedad.
Tras su muerte, la propiedad se dividió entre sus hijos. Uno de ellos, llamado Luis Palacios, vendió su parte a Juan Irós, quien dio comienzo en 1928 la urbanización del loteo con fines turísticos conocido como Villa Independencia. En cambio, una de sus hijas, María Palacios, se quedó con su heredad, viviendo en uno de los pocos ranchos que había en la zona. Mujer de amplios conocimientos y recta actitud, María era respetada en toda la región, hasta tal punto que allí mismo se hizo una reunión con importantes personalidades de la vida política y social de la provincia, como el gobernador Ramón Cárcano y el Cura Brochero, donde se acordó el paso del camino hacia las Altas Cumbres por esas tierras. Por suerte, esa vivienda todavía existe, y sin dudas es una de las más antiguas que queda en pie de la historia moderna de nuestra ciudad.
Con el paso del tiempo, las tierras restantes que habían pertenecido a Cruz Palacios se fueron vendiendo, dando origen a varios de los barrios del Sur de Villa Carlos Paz, como Sol y Río, Villa del Río y Las Rosas Centro. Sin embargo, uno de esos loteos -que hoy conocemos como el campito de Bustos-, quedó al margen de este impulso urbanizador hasta estos últimos años, cuando de forma progresiva se fueron extendiendo los primeros alambrados y levantando las primeras casas. Por suerte, varias de éstas conservaron los algarrobos más añejos, aunque en determinado momento la instalación de un circo acabó con algunos de estos ejemplares.
Hasta hace pocos meses atrás, todavía el sector de mayor riqueza natural y cultural se mantenía al margen de esta avanzada de alambres y cemento. Pero, lamentablemente, quienes tenemos un especial sentimiento hacia este increíble lugar nos hemos visto en estas últimas semanas  ingrata y dolorosamente sorprendidos por los tendidos de alambres que anticipan, junto con los carteles correspondientes, el futuro loteamiento de estas tierras. Con sumo dolor, debimos contemplar cómo el futuro de esos grandes algarrobos y todas las especies que conforman ese verdadero pulmón del bosque chaqueño serrano han quedado en manos de la discrecionalidad e intereses privados, mientras que algunos funcionarios del Municipio nos decían que eso era propiedad privada y, por tanto, no podían hacer nada. Sin embargo, cuando se demostró que el Estado puede declarar sujeto a expropiación un bien inmueble si considera que es de utilidad pública, esgrimieron el argumento del presupuesto, diciendo que no había dinero para llevar a cabo tal medida. Con respecto a este punto, también venimos sosteniendo que el cumplimiento de los derechos que tenemos como ciudadanos garantizados por nuestras cartas constitucionales no puede dejarse de lado por cuestiones presupuestarias, las cuales además no dependen de una cuestión técnica sino de una decisión política que priorice determinadas erogaciones sobre otras.
Varios artículos constitucionales contienen estos derechos. El primero de ellos es el artículo 41 de la Constitución Nacional, donde se expresa en una parte que «Las autoridades proveerán a la preservación del patrimonio natural y cultural y de la diversidad biológica, y a la información y educación ambientales». Por último, quisiéramos transcribir el artículo 43 de la Carta Orgánica Municipal, que dice: «Las riquezas antropológicas, históricas, documentales, bibliográficas y edilicias, los valores artísticos y científicos, así como el paisaje y entorno natural, cualesquiera fueran sus titulares, forman parte del patrimonio cultural de la comunidad. Están bajo tutela del Municipio, conforme a las normas respectivas, dispone las acciones que sean necesarias para su defensa. Se prohíbe su  concesión, traslado, privatización o enajenación, cuando estos alteren los fines que le dieran origen».
Además de todas las razones expuestas, queda una más por expresar: el Campito de Bustos ha servido de nexo de comunicación por décadas entre Villa Independencia y Sol y Río con los barrios de Villa del Río y siguientes, lo cual ha dejado una marca indeleble en los recuerdos e historias de los vecinos que allí habitan. Por ello, creemos que lo patrimonial no es algo que se considere únicamente como «viejo», «antiguo»; se debe entender también, en un contexto amplio, que un bien es patrimonial cuando contiene valores intrínsecos que hacen a la aceptación y amor de la gente que los usa o aprecia.
En vista de todo lo expresado, los vecinos preocupados y movilizados por la preservación de un bien patrimonial muy caro al acervo cultural de los barrios del Sur de la ciudad le solicitamos que implemente todas las medidas necesarias a fin de preservar «El Campito de Bustos» como bien público de todos los carlospacenses. Proponemos que se tenga a consideración, una vez cumplida esta meta, nuestra propuesta de que se disponga la creación de un espacio destinado a la educación y concientización ambiental y cultural, que permita seguir difundiendo en la comunidad la importancia de cuidar los bienes que hacen a nuestra propia identidad. Asimismo, y en virtud de la rapidez con que se llevan a cabo los loteamientos, le solicitamos tenga usted a bien considerar llevar a cabo las acciones con la urgencia que amerita el caso, pues creemos que de seguir el actual estado de cosas la pérdida de nuestro patrimonio será irreparable. Todavía hay tiempo para actuar, y depositamos el cumplimiento de estos derechos en la responsabilidad que el actual gobierno tiene a su cargo.
Sin más, y esperando vuestra pronta respuesta, le saludan cordialmente.
Vecinos Autoconvocados en defensa de El Campito de Bustos
vecinosporelcampitodebustos@yahoo.com.ar

jueves, 12 de julio de 2012

La lucha de los vecinos de Sol y Río: un balance histórico



Introducción

No va a ser ésta una cronología de la lucha de los vecinos de Sol y Río ni una síntesis de los argumentos que le dan sustento científico y legal. Tampoco será una crónica de la corrupción gubernamental sistémica, de la complicidad de algunos políticos con este nuevo avasallamiento a los derechos de los ciudadanos comunes, y de la responsabilidad de algunos medios de comunicación en la desinformación de la opinión pública. Para todo esto, consideramos suficiente remitirse los propios medios de comunicación que los vecinos han creado para difundir las causas y acciones de su lucha, como solyriodepie.blogspot.com y noalaestacionilegal.blogspot.com.ar. Nuestro propósito aquí es analizar las repercusiones inmediatas y a largo plazo de esta lucha vecinal en la cultura y la política de Villa Carlos Paz. El primer paso es contextualizar esta lucha históricamente.

Contexto nacional y mundial. La conciencia ecológica ha evolucionado muchísimo en las últimas décadas. Cada vez es menos discutible que si la humanidad no adopta un modelo de desarrollo ecológicamente sustentable, nos dirigimos a una catástrofe global. En Argentina los desastres socio-ambientales del neoliberalismo han impulsado el surgimiento de nuevos movimientos sociales (colectivos campesinos, asambleas ciudadanas, medios de comunicación alternativos, grupos de reflexión interdisciplinarios) con una crítica radical al modelo económico y social, los posicionamientos políticos que lo sostienen, y el paradigma de desarrollo que lo fundamenta.

Contexto provincial. La Provincia de Córdoba tiene entre sus principales flagelos a los agronegocios y la especulación inmobiliaria, principales causantes del desmonte de sus bosques nativos y la consecuente crisis hídrica. El escándalo de la Ley de Bosques en el 2010, cuyo proyecto armado de manera participativa fue modificado por la Legislatura -siguiendo órdenes del Gobernador- priorizando los intereses del lobby ruralista, es un índice del compromiso de la élite política con las corporaciones beneficiarias de este modelo. La instalación por EPEC de una subestación transformadora en un predio de la Comuna de San Antonio de Arredondo colindante al barrio Sol y Río responde a los intereses de una empresa inmobiliaria (GAMA S.A.) que tiene planificada la construcción de un barrio privado en esa zona. La impunidad para la violación de las leyes ambientales ha sido garantizada por el gobierno y el poder judicial provincial.

Contexto local. Los carlospacenses tenemos una rica tradición de movilizaciones vecinales donde grupos de ciudadanos de la Villa, con poco o ningún apoyo político, se autoorganizaron en defensa de sus derechos vulnerados por emprendimientos gubernamentales y/o privados. La complicidad –y participación, en algunos casos- de los últimos gobiernos municipales con este tipo de proyectos, al cerrar las vías institucionales para la canalización de las demandas ciudadanas en contra de los mismos, fomentó la participación y movilización de los vecinos en su lucha por defender sus derechos ciudadanos a una vida social y ambientalmente sustentable. La lucha contra el dique en Cuesta Blanca (que cristalizó en la Asociación Amigos del Río San Antonio - ADARSA), contra la instalación de choperas en Barrio Colinas, por la seguridad vial en la Avenida Cárcano, contra la urbanización Le Quartier de la Montagne (hoy View Lake) sobre las laderas de nuestras montañas, contra el acueducto desde el Lago San Roque al country Tierralta y contra la privatización de la costanera por la Corporación Nuevo Puerto San Roque, constituyen el sedimento histórico de la lucha de los vecinos de Sol y Río (cuya asamblea adoptó originariamente el nombre “Sol y Río de Pie”). Incluso algunos de los referentes y aliados de esta gesta fueron partícipes de las movilizaciones anteriores. Todas estas experiencias crearon un punto de partida avanzado, sustentado en una estrategia tanto legal y político-institucional como cultural, en una organizada campaña de información y de comunicación, y en una relativa horizontalidad en la toma de decisiones mediante el debate entre vecinos.

Consecuencias inmediatas

Nada dejó más claro el divorcio entre parte de la clase política y la sociedad civil carlospacense que la indiferencia del gobierno municipal encabezado por Carlos Felpeto ante el reclamo de los vecinos y su hostilidad desde el primer día de la huelga (expresada en varios discursos y acciones descalificantes). Esto sin duda contribuyó a elevar la indignación popular contra el carácter escasamente democrático y republicano que terminó por adquirir la gestión anterior, que cristalizó en la caída de un régimen político que se había caracterizado por responder, principalmente, a las demandas de aquellas corporaciones que, en pos únicamente del lucro propio, pusieron –y ponen- en riesgo la viabilidad socioambiental de nuestra comunidad.

Asimismo, la lucha de los vecinos de Sol y Río volvió a dejar en evidencia la postergación de los barrios del sur de la ciudad, con graves carencias en obra pública, servicios, y transporte. Esto influyó en el énfasis que tuvo la cuestión de la descentralización municipal en las distintas plataformas electorales.

La concientización realizada sobre la contaminación electromagnética y el principio precautorio de la ley de ambiente  tuvo el mérito de demostrar una relación directa entre el cuidado del ambiente y el cuidado de la salud pública. También ha demostrado que, como dice el fiscal Antonio Gómez, “detrás de cada delito ambiental hay un funcionario corrupto”. La exposición del rol de la empresa GAMA (que donó el territorio donde se ha emplazado la planta) ha hecho visible el entramado entre la especulación inmobiliaria y el poder político y judicial de la Provincia. El discurso de las corporaciones que degradan el ambiente, basado en la falacia de que el ambientalismo está contra el progreso y el bienestar social, está cada vez más deslegitimado.

La asamblea “Sol y Río de Pie” fue la principal impulsora de la creación de las Asambleas Unidas de las Sierras, una red de los colectivos ambientalistas del Sur de Punilla que permitió establecer nuevos contactos entre vecinos de Villa Carlos Paz, San Antonio, Icho Cruz, Tanti, y otras localidades de la Provincia. Paralelamente, a través de internet y las redes sociales, se hizo contacto con otras asambleas vecinales del país con el mismo problema de la instalación arbitraria de subestaciones transformadoras. Esto ha tenido su fruto en la reciente audiencia pública en el Congreso de la Nación y la formación de la Red de Pueblos Irradiados.

La repercusión en la agenda de los medios locales e incluso de algunos medios provinciales abrió la posibilidad para la creación del programa radial Kamichingón, en un espacio cedido por una FM local. Kamichingón (“En defensa de las sierras”) fue un programa dedicado íntegramente a la concientización ambiental y manejado por un grupo de vecinos. En sus meses de duración contribuyó a la concientización ambiental del sur de Punilla con entrevistas a vecinos ambientalistas y políticos en campaña, profesionales de las ciencias naturales, e informes sobre luchas socio-ambientales locales y foráneas.

Tampoco puede desdeñarse la influencia que ha tenido esta lucha, en conjunto con las gestiones del Foro Urbano Ambiental Permanente, en la instalación pública de la necesidad de una Secretaría de Ambiente municipal. El nombre de la nueva Secretaría de Desarrollo Urbano Ambiental representa un avance hacia otra noción del desarrollo. La creación del Departamento de Gestión y Educación Ambiental dependiente de esa Secretaría es un paso dado en la dirección de tomar conciencia que el ambiente es algo que no puede estar diluido.

Un parteaguas en la sociedad carlospacense

A partir de la lucha de los vecinos autoconvocados de Sol y Río se ha visibilizado en nuestra ciudad el problema de la contaminación electromagnética. Incluso si predomina en algunos el escepticismo y la indiferencia, ya no existe la misma ignorancia que antes.

Los vecinos de Sol y Río han presentado el primer amparo ambiental de la ciudad. Además de desnudar el desconocimiento de los jueces provinciales en derecho ambiental, hoy es objeto de examen en el entorno de la jurisprudencia.

El común de los medios de comunicación, incluso aquellos espacios hostiles por anti-ambientalismo de sus conductores y/o cercanía a las corporaciones cuestionadas, tuvieron que jerarquizar el tema socioambiental. Los políticos locales (y también de San Antonio de Arredondo), ante la magnitud pública que alcanzó la problemática, se vieron obligados a preparar un discurso sobre ambiente para sus campañas electorales de 2011. Si bien el ambiente está lejos de recibir la prioridad que la ciudadanía necesita, hoy ya no es posible quitarlo de la agenda.

Pero más importante que lo anterior es que se ha fijado un nuevo estándar en las luchas populares locales. La carpa en los jardines municipales, con una inédita huelga de hambre que duró más de 40 días, es una lección incorporada tanto por los políticos locales como por los vecinos: ante la indiferencia por parte de las autoridades municipales hacia una demanda popular sentida, hay una nueva posibilidad de presión política y difusión del conflicto.

Conclusión

Hoy se podrá decir que los vecinos no han logrado que se traslade la planta, que están fragmentados, que la población generalmente sigue siendo ignorante y apática respecto a la contaminación electromagnética, que la causa judicial está estancada, que a pesar de cierto cambio en el discurso y la actitud del Municipio, sigue sin haber un firme compromiso político contra la ilegalidad de la planta, que la situación de postergación de los barrios del Sur todavía está lejos de ser resuelta, y que a pesar de los avances de la nueva área de ambiente en cuanto a lo educativo, la política ambiental del Municipio (cuya responsabilidad operativa recae sobre la Secretaría, no sobre el Departamento) deja bastante que desear.

Pero no debemos quedarnos en una visión cortoplacista y coyunturalista. La lucha de los vecinos contra Le Quartier de la Montagne todavía no ha logrado impedir que ese country encubierto (hoy llamado View Lake) siga avanzando sobre la ladera, pero sin esa lucha muy probablemente no tendríamos el marcado componente verde de nuestra Carta Orgánica Municipal, no hubiera habido un nuevo impulso para la protección de las laderas (ordenanza AP1), ni existiría la reciente Aula Ambiental, ubicada en el predio expropiado a la ex Montaña Mágica.

A veces los mismos protagonistas de la historia pueden no tomar dimensión de la significación histórica de sus actos. Desde Carlos Paz Despierta dedicamos esta nota a aportar en este sentido. Más allá del desenlace de esta lucha particular, su legado para las luchas actuales y futuras es irreversible. No solo afirmamos que esta lucha particular no está perdida, sino que ella es fruto y abono de un proceso histórico hacia una mayor y mejor participación ciudadana, un compromiso más fuerte con nuestros derechos sociales y ambientales, y una conciencia más amplia y profunda sobre la relación entre sociedad y naturaleza.

Carlos Paz Despierta
carlospazdespierta@gmail.com

miércoles, 11 de julio de 2012

Por José Casas
Estoy harto del discurso neoliberal de nuestros funcionarios y buena parte de los comunicadores sociales de esta ciudad. Nuestra querida Villa Carlos Paz no es una "marca" ni un "producto", sino una comunidad de personas que sueñan, trabajan, ríen, sufren, lloran y viven tratando de hacer de esta tierra un mejor lugar para todos. Tampoco los gays son un "segmento", sino seres humanos como cualquier otro, que merecen ser apreciados por su humanidad y no por ser una fuente de dinero. Y el turismo anhelado por varios, el del "sector ABC 1", es el de la miserable clase dominante que además de no gastar un mango de tan miserables que son, no vendría a una ciudad que se construyó alrededor del turismo popular. Para los que no lo saben, en una época tuvimos el turismo aristocrático que algunos sueñan traer a la villa con proyectos tan delirantes como la baja de impuestos para emprendimientos hoteleros de 4 y 5 estrellas. ¿Y saben qué? nunca tuvo ese turismo selecto el rol dinámico y transformador que alcanzó el turismo de masas iniciado a mediados de la centuria pasada. Nuestra comunidad alcanzó su rasgo turístico no por un turismo de "clase alta", sino por el aporte de los trabajadores que, como habitantes y turistas, forjaron la gran ciudad en la que vivimos. En definitiva, la deconstrucción de este discurso apela a que no sigamos aceptando una mirada que nos cosifica y nos convierte en un simple valor de cambio. Rescatemos el valor que tenemos como seres humanos y los principios que nos llevan a sentirnos más cerca y actuar en favor del otro, porque una sociedad justa para los carlospacenses no se construye a partir del individualismo competitivo que triunfa sobre el "fracaso" de su semejante, sino que se erige y se consolida a partir de la solidaridad y la cooperación desinteresada de todos los vecinos.

jueves, 28 de junio de 2012

Guarda con los "desarrollistas"

Por Danilo Castelli


El viernes 23 de marzo los vecinos que fuimos al Foro Urbano Ambiental que discutió el tema de las torres en altura le dijimos un fuerte NO a la prepotencia de algunos empresarios malacostumbrados a que el Estado les deje hacer lo que quiera en nombre del "progreso".
 
Ellos y las instituciones profesionales relacionadas al negocio de la construcción (que actualmente les responden por tener direcciones genuflexas, si no socias) sufrieron un duro golpe ese día. Realmente no se esperaban una ciudadanía tan comprometida y madura a la que no pudieron intimidar con sus amenazas acerca de la fuga de inversores ni entrampar con sus falacias sobre que poníamos en peligro fuentes de trabajo. Pero eso no significa que hayan recapacitado. Al contrario, han seguido operando y presionando para que no se reforme el Código de Edificación en el sentido en que quieren los vecinos.
 
Más del 60% de los presentes el 23 de marzo votamos en la encuesta por la no aprobación de más torres en el área céntrica, mientras el resto se dividió entre la aprobación indiscriminada y la aprobación condicionada. Estos sectores corporativos pretenden cargarse esa expresión de voluntad popular tratándonos de desinformados, hippies, y partidarios del atraso. No se lo permitamos.
 
Quienes somos carlospacenses por nacimiento o por elección y queremos que nuestros hijos puedan vivir en una ciudad con un ambiente sano y una urbanización planificada vamos a tener que estar atentos ante las maniobras de estos sectores. No perdamos de vista el debate sobre la cuestión torres en el Consejo de Planificación Urbano Ambiental (CPUA) y en el Concejo de Representantes. Cuando sea hora de asistir a una audiencia pública, participemos. No es muy alocado pensar que esta vez ellos traten de copar esa audiencia. Demostrémosle con hechos que el bienestar de la comunidad se defiende sobre el lucro de unos pocos.

miércoles, 20 de junio de 2012

¡Basta de exenciones para unos pocos!

Por José Casas

Hace pocos días el concejal por CPU Norberto Luraschi, presidente de la Comisión de Hacienda, Presupuesto e Impuestos del cuerpo legislativo, dijo a la prensa que ya se encuentra listo el proyecto de ordenanza que planteará una exención del 100 por ciento del pago de aforos de planos para hoteles de 4 y 5 estrellas, y para aquellos establecimientos que amplíen sus instalaciones. De esta forma, la actual propuesta representa una modificación del proyecto original del Ejecutivo, tras los debates planteados con el área económica del municipio y la entidad hotelera.
Habiendo ingresado para su tratamiento legislativo, poco o nada más se ha dicho sobre la disposición, que en los hechos representaría la tercera medida de exención impositiva de la actual gestión de gobierno. Paradójicamente, el beneficiado sería nuevamente un sector económico muy importante con presencia dominante en el campo turístico: el hotelero (antes, los empresarios teatrales). Todo ello, además, contextualizado tras la suba de un 30 % de impuestos para toda la población carlospacense aprobada para el ejercicio 2012.
Este contraste es, justamente, el que nos ha llevado desde hace algún tiempo a preguntarnos: ¿cuáles son los argumentos que justifican medidas de alcance tan desigual? En artículos ya publicados, hemos analizado el discurso oficial, donde hemos visibilizado la vigencia de la teoría neoliberal del derrame como base argumental sobre la que se sostienen estos proyectos impositivos. Sin embargo, y sin que se hayan expresado voces desde el gobierno local tendiente a rebatir este análisis, todo parece seguir igual tras conocerse la futura aprobación de esta exención impositiva a los hoteleros. Y es aquí donde nos detendremos a reflexionar sobre otra de las fundamentaciones muy comúnmente naturalizadas que justifican este tipo de acciones: el dinero de los hoteleros, en vez de pagar impuestos, se invierte en sus establecimientos para mejorar la calidad del servicio que ofrecen. No nos centraremos esta vez en el argumento del derrame que se esgrime como consecuencia de esta medida, sino en el punto causal de la misma: ¿de quién es el dinero que la ley fija como bien impositivo?
Lo primero que hay que decir es que el dinero que paga un hotelero por tasas impositivas municipales, como lo hace cualquier vecino, no es de él, sino del Estado municipal. Al momento de que la ley establece que ese monto de lo que obtiene por su actividad debe ir a parar a las arcas del municipio, ya no le pertenece como bien patrimonial. Por ende, cualquier disposición sobre el mismo afecta directamente a su verdadero propietario (el Estado municipal).
Cuando los poderes del Estado local deciden que esos dineros que le corresponden, que por su naturaleza son públicos (es decir, de todos), sean destinados a su anterior poseedor, lo que se está produciendo es un proceso de TRANSFERENCIA DE RECURSOS DEL ESTADO AL SECTOR PRIVADO. Esos dineros, que le corresponden al conjunto de la sociedad, son girados de nuevo pero en beneficio de un determinado sector que, esgrimiendo teorías económicas que causaron la peor crisis social de nuestra historia durante la década de 1990 y principios de la siguiente, tratan de hacernos creer que va a ser una medida que nos terminará beneficiando por efecto derrame a todos. En ese trayecto, mientras tanto, menos fondos monetarios ingresan al Estado, lo cual le resta capacidad para atender las demandas de los ciudadanos, como educación, salud, justicia, trabajo, etc.
Por ello, de continuar esta tendencia en las medidas impositivas del actual gobierno local, el efecto final de este proceso -que gracias al estudio de nuestra historia reciente podemos avisorar- desembocará en una doble consecuencia: la mayor concentración del ingreso a favor de los que más tienen, la cual se afianzará en relación inversa y proporcional a un aumento de la regresión redistributiva en perjuicio de los sectores populares de la ciudad.
Por estas razones, debemos decir ¡basta! a la desviación de fondos públicos en beneficio de unos pocos, que vaya casualidad son los más poderosos económicamente de nuestra sociedad. Si quieren o necesitan invertir que lo hagan con sus ganancias, como lo hace cualquier otro vecino. No olvidemos que las exenciones impositivas se utilizan en regiones donde no hay ningún tipo de potencialidad natural que posibilite un desarrollo sostenible de una comunidad; son medidas excepcionales que se dan en casos excepcionales, y nuestra ciudad está lejos de necesitar esto. Lo que necesitamos es que haya un modelo económico más diversificado, que posibilite trabajo estable y seguro durante todo el año y no dependamos de dos meses de temporada, mientras vemos cómo sobrevivimos el resto del año. Esto no se soluciona concentrando más la riqueza que produce nuestra sociedad, sino todo lo contrario: posibilitándole a los que menos tienen la oportunidad de alcanzar la ciudadanía social y económica que le dé sentido y sustento a la débil democracia que tenemos. Y una de esas herramientas más eficaces para alcanzar esta meta puede ser la de establecer una estructura fiscal progresiva, donde los que más tienen paguen más y quienes se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad cuenten con más recursos para acceder a todos los derechos que constitucionalmente le están garantizados. Y esta opción es cada vez más ineludible, porque de seguir así el Estado municipal democrático nos seguirá pareciendo más una fachada que una realidad; como si se tratara de un Estado mínimo, que a costa del sacrificio de muchos pareciera tener como último fin asegurar el bienestar de unos pocos.